Radio Del Plata, con "Mónica y Cesar" .
17/04/09
Ley de minoridad: 'En vez de discutir las políticas públicas asistimos a una pelea de sordos'
Mónica Cahen D’Anvers: Y hablamos poco porque quizás haya poco para decir, por lo menos mucho malo para decir sobre los lugares de detención, por eso es que estamos en línea con el doctor Martín Gershanik. Él es el director ejecutivo de la Asociación Unidos por la Justicia. Doctor Gershanik buen día, ¿cómo le va?
Martín Gershanik: ¿Qué tal? Buen día.
M.C.D.: Como decía hace un momentito, hemos estado hablando esta mañana y no sé cuántas mañanas, que venimos hablando del delito de los menores, qué hacemos y qué dejamos de hacer. Ahora, cuando los detenemos, ¿qué hacemos?
M.G.: Ese es el tema, la gran discusión de hoy y es lo que creo que debemos tratar es lo que se hace el día después. Hoy tenemos dos falencias, no tenemos una ley a nivel nacional que regule con claridad la responsabilidad penal de los menores, se necesita sí por un lado una reforma legal. Pero más allá de eso, si bien la reforma legal es prioritaria, es necesaria, donde el estado es mucho más deficitario es en la implementación de esta ley, es decir: qué se hace con los menores. Hoy en día si bien no lo puedo declarar penalmente responsable al menor de 16 años, al de 16 años que sí lo puedo declarar penalmente responsable, no puedo hacer nada con él. Es decir, los centros de detención que hoy existen en la provincia de Buenos Aires son completamente insuficientes. Están en situación…
M.C.D.: Hay 16 centros de detención para menores de 21 y sólo tres para menores de 18. ¿Puede ser?
M.G.: Sí, los datos son así. El tema es que no solamente es insuficiente la cantidad de centros que hay, sino que…
M.C.D.: Son un horror.
M.G.: Son un horror, las condiciones de seguridad y de higiene son terribles, sino que además por esta superpoblación que hay, en muchos de los centros se mezclan las poblaciones. Se mezclan quizás a jóvenes en situación de riesgo, con menores imputados. O sea menores que no están imputados por ningún delito, sino que están en situación de riesgo, situación de calle o alguna otra situación en la cual la justicia tomó intervención y son alojados en los mismos lugares con menores sí imputados de delitos. Lo que es aún más grave es que no se les hace ningún tratamiento productivo. No se los educa, no se hace ningún tratamiento reinsertivo, que es lo más importante…
M.C.D.: Sino no sirve para nada.
M.G.: Exactamente, porque sino además uno está haciendo un gran esfuerzo presupuestario en el mantenimiento de estos centros que son totalmente inútiles y el resultado que obtiene cuando salen es que estos jóvenes, quizás luego ya transformados en adultos, continúan con su conducta, porque no pueden volver a ningún hogar constituido, sino que provienen en muchísimos casos de hogares disgregados y continúan en conductas delictivas porque no tienen ningún esquema de soporte…
M.C.D.: O sea que no tienen ni una chance de vida ni por casualidad.
M.G.: No, no, por supuesto que no.
M.C.D.: De repente leo que en Lomas de Zamora hay dos psicólogos para cada 102 menores.
M.G.: Exactos.
M.C.D.: Entonces cómo demonios se le puede ayudar a un chico cuando, no sé qué significa eso en horario, cuántas veces lo puede ver por mes o por semana o lo que fuere, no se le da absolutamente nada para mejorar.
M.G.: El tema es justamente que lo que demuestra es que lo que se está discutiendo hoy en día en los medios, lo que se discute hoy en día en la tribuna, son cosas totalmente inconsecuentes. En vez de estar discutiendo qué se hace con los menores, cuántos centros se necesitan, quiénes los va a tratar, cuántos psicólogos, cuántos profesionales se deben contratar, dónde se debe construir, cuánto sale construirlos, cuándo empezamos a construirlos, cómo empezamos a mejorar el funcionamiento de la justicia, cómo nombramos a los jueces y fiscales de menores que hacen falta y que todavía no están y...
M.C.D.: Pero nadie habla de eso doctor.
M.G.: Y bueno, ese es el tema, esas son las cosas que se deberían hablar, en vez de hablarse solamente si la policía tiene la culpa o los jueces tienen la culpa o nadie tiene la culpa o hay seguridad o hay sensación de inseguridad o esas cosas que lo único que generan es mayor preocupación en la gente. Lo que asistimos hoy en día es que frente a un hecho delictivo grave, como fue el homicidio de los otros días, la reacción de la gente fue pegarle al fiscal. Es decir, en vez de estar discutiendo las políticas públicas que deben ser necesarias para revertir esta gravísima situación, asistimos a una especie de pelea de sordos, en la que se echan culpas, nadie reconoce, porque si hay una realidad empírica incontrastable es que el delito aumentó y no sólo aumentó la cantidad de delitos denunciados y que se comenten, sino que también aumentó la violencia de estos delitos.
M.C.D.: Doctor le hago una pregunta que presumo va a ser difícil, si usted tuviese todo el poder del mundo y pudiese hacer lo que le parece mejor. ¿Qué haría?
M.G.: Yo empezaría justamente a trabajar en el funcionamiento del sistema judicial, en vez de dedicarme a discutir sobre nuevas leyes y hacer un debate parlamentario, creo que tenemos que hacer es reformar la forma de la organización, la gestión de la justicia, tenemos que tener perseguimientos orales rápidos como para poder resolver e investigar estos conflictos que llega y tenemos que invertir en un sistema penitenciario que funcione, que realmente sea más efectivo en la reinserción de las personas, donde necesariamente a todos se los debe privar de su libertad. Pero tenemos que tener un servicio penitenciario que funcione y que tenga resultados positivos. Y por supuesto trabajaría con todo lo que tenga que ver con prevención, es decir qué es lo que lleva a un chico de 14 años salga a robar y matar, obviamente hay una ausencia del estado donde a las familias no se les ayuda, a las madres quizás…
M.C.D.: Habría que empezar con la educación, creo yo, ¿no?
M.G.: Claro, por supuesto las dos cosas al mismo tiempo. Hoy lo que tenemos básicamente es un sistema judicial que no da respuesta, da respuestas inefectivas contra el delito. Un sistema judicial compuesto no solamente por los fiscales y los jueces, sino también por el sistema penitenciario, el sistema de menores, las fuerzas de seguridad. En lo que tenemos que trabajar justamente es en coordinar y dotar de los medios necesarios a todo este sistema que hoy en día está totalmente sobrepasado. Obviamente que no es la panacea en esto, pero creo que tenemos que dejar de discutir sobre el tema de leyes y ponernos a trabajar a ver por qué nuestra justicia sigue con los mismos procedimientos, no códigos, sin con la misma forma de trabajo de hace dos siglo, por qué no lo organizamos mejor. La organización de la justicia tiene que ser completamente reformada, eso…
M.C.D.: De la A a la Z.
M.G.: Claro, en vez de estar discutiendo en las legislaturas o en el Congreso Nacional si necesitamos leyes más duras, que es lo que reclama el (presidente) o ese quizás desde el desconocimiento reclama la gente. Las leyes son duras…
M.C.D.: No las cumplimos.
M.G.: Claro, no las cumplimos y tenemos además organizaciones que no están preparadas para hacer frente a la demanda de justicia que hoy tiene la gente. No solamente en cuanto a delitos, sino también en cuanto a los temas laborales, civiles y comerciales.
M.C.D.: Doctor la última pregunta. ¿Qué hacemos mientras tanto?
M.G.: Mientras tanto es empezar a discutir eso, empezamos a cambiar, se puede hoy en día fácilmente reorganizar la justicia, necesariamente…
M.C.D.: ¿Cuánto tiempo?
M.G.: En el plazo de un año creo que se pueden tener avances importantes en eso, cambiar e ir reformando la forma en que se llevan adelante los juicios como para evitar estas demoras tan grandes. Se puede responder, se ha hecho en Chile, se hace en Chubut, se hace en Entre Ríos, se hace en la ciudad de Buenos Aires, se hace en muchísimos otros lugares y se puede hacer perfectamente en la provincia de Buenos Aires. Obviamente se necesita una inversión, si realmente es la inseguridad el problema más acuciante de la sociedad bonaerense, obviamente tenemos que encontrar los recursos para que así sea y tenemos que…
M.C.D.: Trabajar.
M.G.: Exactamente y no discutir sobre…
M.C.D.: Cosas irrelevantes.
M.G.: Cosas que son inservibles.
M.C.D.: Gracias doctor, muchas gracias.
M.G.: No hay por qué, gracias a usted.
M.C.D.: Estábamos hablando con el doctor Martín Gershanik director ejecutivo de la Asociación Unidos por la Justicia.
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