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Entrevista a Martín Gershanik. Programa "A las 10 en punto". Canal 26TV

 

ANTONIO FERNÁNDEZ LLORENTE: Preste mucha atención, porque esto está en nuestro sitio, www.26noticias.com.ar, está en varios medios de comunicación. Venimos contándolo hace rato nosotros pero ahora lo dijo la Suprema Corte de Justicia de la provincia de Buenos Aires. Y preste atención porque esta información muestra a las claras el por qué la Justicia es la Cenicienta de los tres poderes. Edificios agrietados y con riesgo de derrumbe, oficinas que se improvisan en vestíbulos, pasillos o garages, hacinamiento, expedientes que desbordan estanterías, escritorios, corredores y hasta baños. Falta de luz, agua y ventilación. Ausencia de sistemas contra incendios. Estos son sólo algunos de los problemas con los que se convive en los tribunales de la provincia de Buenos Aires, donde el déficit de infraestructura se torna insostenible y según todos los actores judiciales afecta directamente la calidad del servicio de administración de Justicia. Un estudio de la Dirección General de Arquitectura, Obras y Servicios de la Suprema Corte de Justicia bonaerense grafica la dimensión del colapso. El Poder Judicial de la provincia tiene 119 edificios propios que representan 267.612 metros cuadrados cubiertos, y necesitaría como mínimo, escuche bien, unos 245.000 metros cuadrados más. Además el trabajo señala que el año próximo se requerirán otros 71.200 metros cuadrados más, con lo cual se debería duplicar por lo menos la superficie actual. En rigor, la Justicia provincial también dispone de 246 inmuebles alquilados, un total de 97.947 metros cuadrados más para juzgados y fiscalías. Pero escuche bien esto, se trata de casas de familia, fábricas abandonadas, droguerías en desuso, locales comerciales y hasta en hoteles, por lo cuales usted, que vive en la provincia de Buenos Aires, nosotros, pagamos 11 millones de pesos al año. Tres millones de dólares, tres millones y pico de dólares. Pero el estudio de la Corte bonaerense no incluye estos edificios por considerar que son absolutamente inadecuados para la función que deben cumplir. Además, el Poder Judicial postula como política de infraestructura que los inmuebles en los que funcionan sus órganos jurisdiccionales deben ser propios. Fuentes de la Suprema Corte reconocen el colapso, que afecta a unos 18.000 agentes judiciales repartidos en juzgados, tribunales, fiscalías y defensorías de todos los departamentos judiciales y en el edificio donde funciona el máximo tribunal. Entre las más altas autoridades que integran la Suprema Corte de Justicia se reconoce que nunca existió en el cuerpo una planificación en el área de infraestructura y, ahora se estudian alternativas para revertir las actuales condiciones. Quiere decir que jamás planearon, nunca planificaron. Hace dos meses, la Corte advirtió a los poderes Ejecutivo y Legislativo sobre la urgente necesidad de crear 57 nuevos órganos con 872 nuevos agentes y recordó que en la última década la litigiosidad en la provincia se incrementó, y preste atención, un 117%. Estamos en línea con el doctor Martín Gershanik, que es abogado, investigador de la Asociación Civil Unidos por la Justicia. Doctor Gershanik, ¿cómo le va? Buen día.

MARTÍN GERSHANIK, abogado e investigador de la Asociación Civil Unidos por la Justicia: ¿Cómo le va?

AFL: Estaba leyendo este informe, realmente muestra a las claras que la Justicia desde todos tiempos, sigue siendo la Cenicienta de los tres poderes. Pero hay un dato que es más llamativo. Se reconoció en la Suprema Corte de Justicia provincial que nunca se planificó en infraestructura para saber, o para determinar de aquí a un mediano plazo cómo podían funcionar los tribunales.

MG: Es así, la verdad que en realidad es un problema que es común, yo le diría que casi todos los poderes judiciales del país, incluyendo el Poder Judicial de la Nación, que al igual que el Poder Judicial de la provincia de Buenos Aires muestra una situación tan crítica o peor. Esto de que existe lo que usted mencionaba, la falta de planificación, pero también la crítica situación edilicia, es decir la enorme cantidad de edificios alquilados, de edificios que nunca fueron pensados para la tarea judicial. Entonces esto es algo grave, pero lo que tengo que decir es que no es únicamente de la provincia de Buenos Aires, sino que es un problema que afecta creo que a toda la Justicia argentina. Lo que sí, obviamente, por la gran cantidad de litigiosidad que tiene la provincia de Buenos Aires, por la cantidad de trabajo que maneja todo el año, es mucho más grave, por el tamaño. Hay muchos edificios que están en situaciones precarias, lo que menciona el artículo es así, digamos, hacinamiento...

AFL: Donde está la fiscalía general de La Plata, por ejemplo.

MG: Sí, sí, situaciones como esa son paradigmáticas.

AFL: Que hay expedientes en el pasillo.

MG: Sí, también hay edificios que por el peso mismo del papel, los techos colapsan, aunque también, de vuelta, es una situación que se repite en la Justicia Nacional.

AFL: Esto ocurrió, yo recuerdo, en los tribunales de trabajo, en la calle Cerrito, ¿se acuerda? Que se movieron los cimientos del edificio.

MG: Sí, hay un montón de otros casos que no salieron en los medios pero que han sucedido. El tema siempre es, como usted dijo al principio, no se planifica bien, a la Justicia cada vez se le demanda más, digamos, el aumento en la litigiosidad muestra que la sociedad cada vez demanda más de la Justicia, los problemas cada vez se resuelven más en los tribunales y sin embargo no se planifica adecuadamente y no se implementan bien las reformas, pensando en los requisitos. El artículo también hace mención a un tema muy crítico que es que es muy difícil hacer planificación y también hacer una política edilicia o de infraestructura adecuada si el 95% del presupuesto del Poder Judicial se destina al pago de sueldos. Imagínese que con ese 5% restante tiene que comprar papel, tiene que comprar tinta, tienen que comprar biromes, tienen que pagar los servicios, pagar la luz, gas, agua, teléfono. Y qué presupuesto les alcanza para construir edificios. Por eso tienen que salir...

AFL: Está bien, pero ¿sabe qué pasa, doctor? Que... Terminemos con los gobernadores genuflexos que no les importa lo que sea en materia de coparticipación federal, con tal de chuparle las medias al gobernante de turno y se han olvidado de poderes como la Justicia, por ejemplo, porque el Poder Ejecutivo, salvo el Ministerio de Educación y los más, digamos, los más complejos, viven muy bien en la provincia, tienen muchos coches, muchos choferes, no les importa nada.

MG: Sí, es verdad, hay un tema en la distribución del presupuesto, que como le dije, es bastante inequitativo. Repito, se le demanda cada vez más a la Justicia, se la hace responsable de la inseguridad, de tantísimos problemas pero a la hora de asignar los fondos suficientes como para que se trabaje adecuadamente, esto no sucede porque además una cosa que afecta muchísimo al desempeño de la Justicia es tener las estructuras adecuadas. Pensemos que es un trabajo de altísimo..., de mucha utilización de recursos humanos, de procesamiento de información, y que están ahí en casas, en hoteles, están puestos en casas familiares, en fábricas abandonadas, lugares que nunca fueron diseñados para la dinámica del trabajo judicial, para la dinámica también del acceso a la Justicia. El tema del justiciable que llega al edificio de Tribunales y no sabe para dónde ir, no tiene lugares para esperar, los lugares son inaccesibles, en fin, están desperdigados por toda la provincia. Entonces es un tema que afecta muchísimo a la forma de trabajo y también a la confianza que tiene la ciudadanía en la Justicia, todas estas cosas que en última instancia también impactan en el resultado final que es esta sensación de anomia, esta sensación de inseguridad que en la provincia de Buenos Aires se vive mucho más fuerte que en el resto del país.

MARIO CAIRA: Doctor, buen día, Mario Caira lo saluda. Teniendo en cuenta que el tema presupuestario generalmente es engorroso y se dilata en el tiempo, con el mismo presupuesto, aplicándole también un razonamiento, un esquema de logística más inteligente, mesurado y efectivo, ¿se podría mejorar en algo? ¿Hay algún plan alternativo? De decir, bueno, la plata todavía no está, se la está pidiendo, puede que llegue, puede que no. Con lo que tenemos, ¿hay algún plan estructural para decir así se puede funcionar, aunque sea con los mínimos requisitos y estándares necesarios para administrar bien Justicia?

MG: No, es muy difícil, porque como bien dice el artículo, la situación edilicia está colapsada. Sí hay planes alternativos como para poder paliar, pero necesitan sí de... No van a ser al corto tiempo, se puede cambiar un poquito la forma de gestión, pero de vuelta, con la situación crítica edilicia es muy, muy difícil, son montones de reformas, por ejemplo, la reforma del Código Procesal Penal que fue hace 8 años, que cambió de manera drástica la forma de gestionar la Justicia Penal, pero sin embargo en la cual se tiene una oralización mayor a una reducción si se quiere de las oficinas judiciales de los jueces y más énfasis en las fiscalías, pero sin embargo esto en la práctica no ha sido así. No se han construido los edificios para albergar las salas de audiencia, las fiscalías siguen estando en una situación de completa desventaja... en fin, situaciones críticas por todos lados en las cuales resulta muy difícil. Planes alternativos con la implementación de nuevas tecnologías es posible como para aminorar un poco el tema de los trámites y las demoras, por lo menos un poquito en algunos de los departamentos judiciales la concurrencia de público, como para poder también descomprimir un poco los espacios. Pero de vuelta, se requiere una planificación bastante grande y se necesitan fondos como para paliar esta situación. Lo que también menciona el artículo y que ha funcionado en otras provincias es la utilización de créditos de organismos multilaterales como el BID o el Banco Mundial. Recordaba a la provincia de Salta, que gracias al Banco Mundial tiene un edificio judicial de los más modernos del país y la verdad que no solamente ha habido un cambio sustancial en la forma de administrar justicia sino que también los propios empleados y los justiciables se siente mucho más contentos, y eso impacta por supuesto en el servicio de justicia que se le brinda a los ciudadanos

AFL: Doctor Gershanik un abrazo grande, gracia Martín

MG: No hay porqué, que tenga un buen día

AFL: Hasta luego. ¿Saben cuál es la planificación? Desde el año 97 se han instalado, se han aprobado en la Cámara de Diputados, en la Legislatura bonaerense, la nacional también, se han aprobado numerosos cambios y creación de organismos, nuevas fiscalías, entes de control, todo, pero nadie planificó dónde van a funcionar. Es un pequeño detalle. Entonces por ejemplo la Argentina se reindustrializó y la justicia laboral colapsó porque no hay lugar, no hay lugar. Hay una computadora, los abogados llevan el papel. Va bien, va bien, va mal, mala suerte. Antiguamente, en la década del 90, un juicio laboral -por que no había muchos juicios laborales- demoraba un año, año y medio. Hoy en día demora mucho más porque está colapsado el sistema. La justicia penal colapsó, la justicia contenciosa administrativa colapsó

MC: La civil también

AFL: La civil colapsó

MC: para pedir una copia de una sentencia en la justicia civil en la Provincia de Buenos Aires, copia de sentencia, es decir está archivado hay que ir a buscar al archivo, fotocopiarlo, sellarlo, decir "es copia fiel del original"

AFL: Una semana...

MC: ¿Cuánto? Con feria judicial de invierno en el medio... cuatro meses y medio, restando la feria judicial de invierno cuatro meses

AFL: Lo que yo digo es... entonces el Poder Legislativo no prevé porque la Argentina no planifica, es todo cortoplacista. Hay que... después del caso Cabezas dijeron "tenemos que crear las fiscalías para evitar la corrupción policial", la "maldita policía". ¿Qué hicieron? Crearon als fiscalías, pusieron los investigadores, que eran abogados recién recibidos, con un pequeño detalle: no tenían dónde funcionar. Entonces empezaron a alquilar un montón de casas de familia que estaban abandonadas, un montón de locales comerciales, y esos locales comerciales en 10 años obviamente colapsaron. Lo mismo ocurrió con el edificio de Tribunales, con las casas que había alquilado la justicia laboral en la provincia de Buenos Aires, y lo mismo ocurre a nivel nacional. Eso colapsó, y al colapsar, cuando colapsa el sistema judicial colapsa la justicia, y cuando colapsa la justicia comienzan los reclamos de inseguridad porque se responsabiliza a la justicia por esto que está ocurriendo hoy en día, por ejemplo ratas que se comen expedientes en los sótanos del Poder Judicial. La Corte Suprema de justicia ya no tiene más lugar para funcionar, mucho menos la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Tribunales, Talcahuano 550, ahí solamente funcionan algunos juzgados, la Cámara Federal, la Corte, y es un edificio enorme, ¿pero saben por qué tuvieron que apelar a esa medida? Apelaron a esa medida porque estaba colapsado el edificio. Había un tribunal que quedaba en cerrito entre Lavalle y Tucumán que la cantidad de papeles le movió los cimientos al edificio, hubo que evacuarlo. El edificio que está en Diagonal Norte no funcionan los ascensores porque se corrieron por la cantidad de papeles que hay en el sótano

MC: Diagonal 600

AFL: La caja del ascensor está corrida. Los de Lavalle ya no tienen más lugar, están pidiendo que se creen juzgados y no hay más. Los contenciosos administrativos que pusieron en Avenida de los Inmigrantes están colapsados también, en parte por la cantidad de causas por calumnias e injurias que presentan Suller, toda esa gente. Hay juzgados que tienen 200 causas contra Silvia Suller, contra este, contra el otro. La Argentina pierde tiempo en estas huevadas y no nos damos cuenta que la no planificación cuando uno crea determinados estamentos termina colapsando el sistema, y en este caso colapsó el sistema judicial. El 94% es para sueldos, por ende no queda lugar para comprar papel, mucho menos biromes.