"Magdalena Tempranísimo ", con Magdalena Ruiz Guiñazú. Radio Mitre. 27/04/04.entrevista a Gustavo González Ferrari
MAGDALENA RUIZ GUIÑAZU: Quería consultar, justamente, al doctor Gustavo González Ferrari, investigador de la Fundación Unidos por la Justicia, y secretario del juzgado de Menores Nº 1 de la Capital Federal. Doctor, mucho gusto, buen día.
GUSTAVO GONZALEZ FERRARI, (investigador de la Fundación Unidos por la Justicia, y secretario del juzgado de Menores Nº 1 de la Capital Federal ): Mucho gusto, Magdalena, buen día.
MRG: Justamente lo quería consultar sobre esto, porque hay, tengo entendido, una disminución de recursos que antes se destinaban por ejemplo a los institutos, ¿no?
GGF: Sí, digamos, en los últimos años sigue siendo sostenido esto que la inversión que se va haciendo desde el área de administración en cuestión de menores, hablando concretamente de menores infractores, en los institutos de menores no se lo ve plasmado esto, digamos, en reformas, mejoras en el personal, e incluso provisión de recursos para los jóvenes. Esto ha sido motivo de un reclamo constante por parte de la Justicia criminal de la Capital Federal a punto tal que la propia Cámara del Crimen en los últimos tiempos ha propuesto que los propios titulares de los juzgados controlen mensualmente el estado de los institutos. Y se le va haciendo progresivamente reclamos al Consejo Nacional de Niñez a los fines de que adecue la situación de los institutos a los compromisos internacionales que va a asumir la república.
MRG: Claro, porque además el tema de cómo sale el chico después de haber estado en un instituto.
GGF: Sí, aparte es una situación muy compleja porque hay que analizar cómo entra, cómo sale y a dónde va cuando sale, con lo cual esto es algo mucho más amplio, digamos, tiene que estar bien engranado la cuestión preventiva con la cuestión de la intervención judicial en el momento concreto de la internación y con la posterior externación del menor. Piense que muchos de los muchachos con los que nosotros estamos trabajando en el día a día proceden de situaciones familiares muy particulares con un distinto criterio de familia que bien puede tener una clase media o una clase más acomodada, familias que están disgregadas o desintegradas, en algunos casos se habla en términos de familias ensambladas. Digamos, son situaciones muy dificultosas, mucho de los casos con compromiso de droga por parte de ellos, con antecedentes delictivos incluso alguno de los grupos familiares. Entonces, es muy difícil trabajar desde en el afuera.
MRG: Por supuesto. Además estaremos de acuerdo en que detrás de cada chico delincuente hay una historia de violencia familiar, de golpes, de violación, de abandono, y en el mejor de los casos de abandono afectivo...
GGF: Sí, hay de todo, pero es cierto que uno cuando empieza a estudiar los legajos de ellos a nivel de vida justamente son situaciones muy complejas. De cualquier manera esto no exime de que se pueda trabajar en el marco de la responsabilidad.
MRG: No, por supuesto...
GGF: Historias complejas las podemos tener todos.
MRG: No, pero seguro... Pero si no se le enseña a pensar a un individuo, y para colmo si ese individuo es analfabeto porque fíjese que todos estos chicos que están en la calle no van al colegio...
GGF: Tal cual.
MRG: Entonces, es muy difícil que un individuo que tenga, incluso, la capacidad de decisión entre el bien y el mal.
GGF: Sí, yo creo que mucho de los aspectos, aunque ellos lo diferencian, vienen de un proceso de socialización particular donde las familias de las que provienen en muchos casos también tienen una situación así de otro tipo de valoración. Estamos hablando de una fragmentación social. Esto es una cuestión de que no podemos juzgar con los mismos parámetros, porque son parámetros diferentes, pero si tenemos que entender a que haya algún tipo de comunión en algunas pautas de convivencia mínima porque más allá de las diferencias de las que podamos atravesar hay cuestiones que son insoslayables, hay que defender a como de lugar, que es básicamente el respeto por la vida y por la dignidad del otro.
MRG: No, pero por supuesto. Pero, dentro de esos grandes principios hay una serie de matices... Porque fíjese esos chicos, ustedes lo sabrán mucho mejor que nosotros, todavía, si crían de repente, la alabanza al más osado, al que delinque y no lo agarran, o incluso al que logró hacerle algo a un miembro de las fuerzas de seguridad.
GGF: Tal cual, y por eso es tan importante, yo no estoy al tanto de detalles del proyecto que va a remitir en el día de hoy el Poder Ejecutivo al Congreso Nacional, pero es tan importante que cuestiones básicas le sean de herramientas básicas al juez, como para poder trabajar responsablemente en esto, no le llegan retiradas. Me refiero concretamente a lo que tiene que ver con apenas se comete el delito, que el juez pueda tener de un modo muy reglado y pautado y con todas las garantías establecidas para el muchacho, lo que pueda tener una intervención sobre todo en los casos más graves, que no se le restrige al Estado de una intervención que no puede eludir por otra parte en función de los convenios internacionales a los que está suscripto. Eludir, digamos, que el muchacho quedara con el registro este de una situación grave, las estadísticas que publicaron en La Nación el fin de semana, yo hacia referencia a que si bien los hechos muy violentos no son tantos cuando uno se los pone a analizar cualitativamente, es decir, cómo fueron realmente, te muestra una violencia considerable. Y esto supone que después tenga que intervenir desde el principio con esto, y que se pueda trabajar seriamente con la familia si es que la cuenta y que si no se pueda trabajar en busca de alguna alternativa acerca de esto, pero que tampoco el muchacho tenga el registro de que aquí no pasa nada por la condición del menor.
MRG: No, por supuesto. Lo que pasa es no sé si usted está de acuerdo doctor Ferrari, pero también el hecho de marginación laboral de los padres o la madre que en general es el único elemento fijo que hay en la casa, ha traído también un deterioro notable en la conducta.
GGF: Sí, fíjese una cosa que es muy interesante, en estos hogares la mayoría de los casos las madres son las que sostienen los hogares, o nos encontramos con padres ausentes. Ausentes en el sentido que han estado en algún momento de la vida pero ya no están más.
MRG: Transitorios.
GGF: Exacto. La madre puede o no tener nuevas parejas con lo que va formando también nuevos vínculos en los cuales citan otros hijos nuevos, y el chico tampoco tiene una referencia muy clara de los roles familiares, es realmente un problema social mucho más complejo de lo que se trata muchas veces con mucha liviandad pensando con que bajar la imputabilidad o modificarla se va a solucionar o se va a conjurar el problema. Esto es realmente muy serio y tiene que ser trabajado muy integralmente.
MRG: Cuando el otro día un legislador nos decía acá que si podría le da los 10 años realmente es no entender nada, ¿no?
GGF: Sí, sí. Uno tiene que primar un criterio de razonabilidad y también un sentido común, el tema tampoco es decir todo lo anterior no ha servido. Digamos, hay que cambiar un mentalidad, de esto no hay duda, hay que hacer lo que se llama un cambio de paradigma en esta cuestión, eso lo compartimos todos, pero tenemos que hacer primar en toda esta cuestión sentido común. Y capacidad de formar acuerdos.
MRG: Bueno, no me puedo extender doctor, pero sentido común, por ejemplo que los chicos no estén hacinados en una comisaría sino que se disponga algún tipo de mecanismo para que además aprendan algo.
GGF: Sí, totalmente...
MRG: A leer y escribir...
GGF: Digamos, la garantía es para que los recursos de los jueces no sean como hoy en día se manejan que son básicamente dos: o al chico se lo interna en un instituto donde en realidad está archivado en el instituto, solucionamos el problema mientras está ahí embocado, como dicen ellos, o la libertad asistida, que también está en crisis por eso, porque piden en muchos lugares donde los asistentes sociales que tienen que ir hacer la supervisión no pueden acceder...
MRG: Seguro, además son pocos para la cantidad de casos que hay.
GGF: Y fíjese que hay proyectos que por ejemplo proponen entre las alternativas de la sanción la prisión domiciliaria; esto es una falta de manifiesto, de conocimiento de lo que está sucediendo en la realidad, porque quién va a ir a supervisar, digamos, primero un grupo familiar que no puede ejercer la patria potestad porque el chico está ya en cualquier situación. Y que de otro lado nadie va poder ir después a supervisar el que está o no en la casa porque el padre no le va a poner el límite que nunca le puso; entonces, estas cuestiones enriquecen los textos legales y satisfacen a sus autores pero la verdad tiene que estar un poco más conectada a la realidad.
MRG: Bueno, doctor González Ferrari, muchísimas gracias.
GGF: No, por favor.
MRG: Volveremos a conversar si le parece bien.
GGF: Cuando usted quiera.
MRG: El doctor González Ferrari es investigador de la Fundación Unidos por la Justicia, y secretario del juzgado de Menores Nº 1 de la Capital Federal.
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