Lucas Guagnini, Diario Clarin 02/06/05
UN ESPECIALISTA BRITANICO CUENTA COMO BLANQUEAN DINERO LOS NARCOS
"La ley argentina contra el lavado de dinero está hecha
para fracasar"
Andrew Mitchell se reunió con diputados y aconsejó
cambios en la legislación.
En apenas dos días Andrew Mitchell tuvo media docena de reuniones
clave: ayer por la tarde aconsejó a legisladores de la comisión
de Finanzas sobre la mejor forma de reformar la actual ley contra
el lavado de dinero. Tuvo encuentros con el Procurador General,
expertos del Banco Central y jueces para aportar su experiencia
y también dictó una conferencia. Invitado por la Embajada
Británica, este experto independiente, dio una entrevista
exclusiva a Clarín.
LUCAS GUAGNINI: En Argentina se detectaron casos de traficantes
que exportan droga y lavan el dinero aquí. ¿Es habitual
que se conjuguen las dos cosas?
ANDREW MITCHELL:Cuando el traficante de droga vende su mercadería,
le pagan en efectivo. Su prioridad es mover el efectivo al sistema
bancario. Mover mucho efectivo es algo complicado y si lo "exporta"
y es atrapado, la plata se esfuma. Por eso es natural que el efectivo
de la venta de drogas se lave en el lugar en el que se llevó
a cabo la transacción. Si la conducción del narcotráfico
es local, entonces no van a querer que la plata se vaya a ninguna
otra parte. Lo mismo pasa en todas partes del mundo.
LG:¿Cuál es la inversión más común
de los traficantes?
AM:Autos, joyas y propiedades. Los traficantes de drogas son gente
común y corriente que quiere verse exitosa. Si uno va más
arriba, encontrará inversiones en propiedades y negocios.
LG:Una sospecha aquí es que los narcos invirtieron en hoteles.
¿Es algo corriente?
AM:Sí. Un hotel se construye y se administra de manera local,
aunque se obtenga una licencia internacional. Y los hoteles tienen
la gran ventaja adicional para los narcos de que, después
de hechos, les sirven para "autolavar" su dinero, inflando
las ganancias. Eso significa ahorrar el 10 por ciento que le tienen
que pagar a los que se dedican exclusivamente a lavar. Esto se da
con hoteles, pero también con proyectos inmobiliarios o industriales.
LG:¿Cuáles son las medidas para controlar el lavado?
AM:Existe una medida muy simple, que es que el comerciante deba
preguntar: "¿De dónde viene éste dinero?
¿Qué hace usted para vivir? ¿Ha pagado sus
impuestos". Esto es muy difícil de lograr, porque cada
uno quiere vender sus productos, pero se debe imponer la obligación
de que haya un reaseguro de que la operación no está
siendo en realidad lavado de dinero. Y esa obligación solo
se puede imponer por una ley, en la que se diga que si se hace una
transacción de más de una determinada cifra, digamos
5.000 pesos, el comerciante debe chequear que la operación
es con dinero legítimo y que si no está seguro lo
debe reportar. Y que en caso de no reportarlo será partícipe
del lavado.
LG:¿Cómo ve la ley argentina?
AM:La ley está hecha para fracasar. Creo que convierte en
imposible la persecución y las condenas por lavado de dinero.
La ley argentina no es clara. Debería definir mucho más
claramente en qué consiste el lavado, cuáles son los
delitos de lavado de dinero y que el lavado se puede cometer en
relación a cualquier delito, y no restringirse a delitos
graves. Además, es la única ley el mundo que conozco
que tiene un piso para considerar que algo es lavado. ¿Por
qué lavar 49.999 no es delito y lavar 50.001 si es un delito?
No debería existir un monto mínimo. Un profesional
siempre hará transacciones por el monto que no es delito.
Pero para que todos estos cambios sean posibles tiene que haber
una apreciación común de la gente de que para el bien
del país, el dinero sucio debe ser eliminado.
LG:¿Por qué la gente tiene que pensar eso?
AM:Porque si el dinero sucio no se controla, el resultado será
que los criminales terminaran por controlar el sistema, la política
y la vida cotidiana. Es una elección que debe hacer un país:
¿quieren que los gobierne el crimen o las leyes?
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