SISTEMA JUDICIAL ARGENTINO
Según lo establece la Constitución
Nacional, Argentina adopta para su gobierno la forma representativa,
republicana y federal . La Constitución estableció
el gobierno federal, con sus tres poderes: Ejecutivo,
Legislativo y Judicial,
y reconoció la existencia de los gobiernos provinciales,
los cuales retienen todo el poder no delegado a la Nación.
En base a estas facultades no delegadas, cada provincia debe
dictar su propia constitución de acuerdo con los principios,
declaraciones y garantías de la Constitución
Nacional; asegurando la administración de justicia,
el régimen municipal, y la educación primaria.
El sistema judicial argentino está compuesto por el
Poder Judicial
de la Nación, el Ministerio Público de la
Nación, (Ministerio
Publico Fiscal y el Ministerio
Publico de Defensa), ambos instituidos por la Constitución
Nacional y por los poderes judiciales de las provincias y
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Son en total
25 jurisdicciones o sistemas independientes junto con varios
subsistemas y organismos complementarios o auxiliares.
El sistema judicial argentino está basado en la tradición
europea continental de derecho codificado. Los procedimientos
judiciales son mayormente escritos, la excepción a
esto se da principalmente en los procesos penales, en la etapa
de juzgamiento donde se realizan debates orales. No obstante
existen provincias que aun no han implementado la oralización
para las causas penales.
Debemos aclarar que no existe una definición uniforme
de sistema judicial, debido al desacuerdo acerca del conjunto
de instituciones que lo componen, el
Centro de Estudios de Justicia de las Américas (CEJA),
lo define como “…el conjunto de normas y principios,
instituciones y personas –ya sean del ámbito
público o privado-, de relaciones formales e informales
y de prácticas- nuevamente formales o informales-,
destinados todos a la resolución de los conflictos
generados entre el estado y sus ciudadanos o aquellos que
involucran a los particulares entre sí” .
Para dimensionar este sistema se puede entonces sumar a los
ministerios de justicia u organismos análogos dentro
de la órbita de los poderes ejecutivos, y en los casos
en que exista, los servicios penitenciarios y la policía
judicial (o de investigación si la hubiera). Por otra
parte no debemos olvidar el fundamental rol que cumplen los
abogados, ya sea a través del ejercicio profesional
como así también el despliegue corporativo que
realizan los colegios de abogados; y en última instancia,
aunque no por ello menos importante, debe destacarse a las
ONG’s y las
universidades. El resultado final, es obviamente un universo
para analizar que es mucho mayor en cuanto a los recursos
humanos, aparatos burocráticos y presupuestos involucrados.
Como primera aproximación nos concentraremos en el
conjunto de los 25 poderes judiciales independientes que funcionan
en el país, dejando para más adelante el estudio
de los distintos organismos auxiliares arriba mencionados,
que conforman nuestro sistema judicial.
Aquí presentamos un cuadro
que resume los principales indicadores del sistema judicial
argentino a partir del cual podemos hacer una rápida
aproximación a sus dimensiones, para luego sí,
profundizar sobre cada una de las variables, agrupadas para
una mayor comprensión en: presupuesto, recursos humanos,
actividad jurisdiccional e indicadores internacionales
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